CRUZ TRINITARIA   

Roja y azul sobre fondo blanco, representando al Padre, al Hijo y al Espíritu, es la cruz que luce el hábito trinitario. Es la cruz que ha marcado a miles de cautivos rescatados por los Trinitarios, es la cruz que lucen en el pecho tantas imágenes rescatadas, entre otras la de Jesús Nazareno de Medinaceli, es la cruz que en el monumento a Cervantes de la Plaza España de Madrid representa el rescate del genio de las letras españolas por el Trinitarios Fray Juan Gil.

Juntamente con el escudo trinitario mandado plasmar en un mosaico por el mismo fundador, Juan de Mata, y que se conserva en la fachada de la primera casa trinitaria de Roma, en Santo Tomás in Formis, la cruz trinitaria es el simbolismo que mejor representa a la Orden Trinitaria.

Su forma debió ser al principio, tal como aparece en el mosaico de Santo Tomás in Formis, de cruz griega que se ensancha un poco al final de cada brazo, la llamada cruz paté. Sus colores, como se ha dicho eran eran dos: el trazo vertical es de color rojo que se sobrepondrá sobre el trazo transversal que es el azul. El diseño de esta cruz, a partir de la Reforma de San Juan Bautista, perdió los ensanchamiento al final de cada brazo convirtiéndose en una cruz griega sin más.  Es el oficial que se mantiene ahora.