En
1623 escribía el p. Bernardino de S. Antonio.
“La novena redención general se hizo en 1618, siendo provincial de
Castilla el p.m. fr. Baltasar de Buitrago, consultor de la Santa Inquisición, y
de Andalucía el p.m. fr. Baltasar Alcocer; procuradores de la misma, por la
provincia de Castilla, el p. m, fr. Andrés de Mancera y el p. pdo. fr. Diego de
Ortigosa, y por la de Andalucía el p.m. fr. Pedro de Castillo. En esta redención,
que se hizo en el reino de Argel, fueron rescatados 208 cautivos del poder de
los turcos, como también una imagen de la Virgen Santísima (2). De éstos, 50
fueron entregados de parte de la provincia de Portugal, rescatados por fr. Andrés
de Albuquerque y su compañero fr. Antonio de la Cruz, predicador general, que
se quedó en Argel para negociar el rescate de otros cautivos. Todos ellos
juntos, llevados a Madrid en solemne procesión, y recibidos por el pueblo con
extraordinario júbilo, siendo [ya] provincial fr. Hortensio Félix Paravicino,
doctor
salmanticense y fecundo predicador del rey de las Españas, dieron
gracias a la SS. Trinidad en nuestro monasterio”.
El
mismo año 1623 habla más directamente de. la misma imagen Gil González Dávila
(3) En la capilla de la Concepción de la iglesia trinitaria de Madrid “está
una Imagen de Nuestra Señora por nombre del
Rescate. Lleváronla
cautiva los moros de un lugar que saquearon en las costas de España. Estuvo
algunos años en Argel hasta que dos religiosos la rescataron sacándola del
poder de quien no la conocía. Entró en procesión en la Corte con los otros
cautivos rescatados, quedándose con el nombre de la Virgen
del Rescate” (4).
El
trinitario p. Jerónimo de Castro y Castillo nos da nuevos detalles en 1624 (5)
“En el año de mil y seiscientos y diez y ocho, auiendo traido de Argel
rescatada la santa imagen de Nuestra Señora del Rescate, que está en este
nuestro Conuento de la Santísima Trinidad de Madrid, el día del Apóstol San
Mateo a veinte y uno de Setiembre deste mismo año la sacaron en procesión con
muchos y muy señalados captiuos, que traxeron rescatados los padres Redemptores
desta sagrada Religión: el padre M. Fr. Andrés de Mancera, y el padre
Presentado fray Diego de Hortigosa, que auían sido embiados a hazer la redención
a Argel. Fue sacada de nuestro Conuento y lleuada en processión a las Descalças,
trayéndola por las calles más principales de toda la Corte, acompañándola
todas las Religiones con grnadíssima solenidad, deuoción y fiesta. Y al tiempo
que pasaua por la plaça mayor se cayó una casa sobre muchíssima gente, y
encomendándose a esta santa Imagen, fueron todos libres: y ha hecho y haze cada
día muchos milagros” (6).
Finalmente
en 1629 el historiador de Madrid Jerónimo Quintana amplía nuestra información
(7): “Domingo veinte y tres de Setiembre (8) de mil seiscientos y diez y ocho
años se hizo una solemníssima processión de casi trescientos cautivos
rescatados por el Padre Presentado fray Diego de Ortigosa, llevando en ella una
imagen pequeña de N. Señora, bellíssima, de vulto, con el ropage de talla,
aunque cubierto con vestidos de seda y oro. Tiene el Niño, por extremo hermoso,
sentado sobre el braço izquierdo, y con la
otra mano dándole una rosa. La qual traxo el Padre fray Diego de Argel,
rescatada de las manos de un renegado y un turco por precio de seis reales. Y
fue ansí: que aviendo los moros saqueado la Isla de Tenerife, entre el despojo
que llevaron fue un arca, dentro de la qual hallaron esta imagen; y viendo un
cautivo que la escupían y hazían otros sacrílegos atrevimientos, les pidió
que se la diessen, que él les daría lo que pidiesen. Como vieron puerta
abierta a su codicia, pidiéronle excesivamente, de suerte que el cautivo no les
podía dar lo que le pedían. Dijo entonces el uno al otro: “Anda acá, vámosla
a quemar”. A esta sazón llegó el Redentor, y se convino con ellos por los
seis reales que se ha dicho, corto rescate para tan soberana cautiva. Y en
significación desto, el habitico de la Santíssima Trinidad, que los cautivos
llevaban al cuello, ella lo llevaba en la mano derecha en demostración de que
había sido rescatada como ellos; y por esta causa la pusieron por nombre N.
Señora del Rescate, colocándola
en una capilla donde es venerada de los fieles, hallando en ella consuelo y
alivio en sus aflicciones, y obrando la divina Clemencia por medio de su devoción
muchos milagros” (9).
De
la misma imagen nos habla también el p. Granados de los Ríos (10), señalando
que el baúl donde venía al ser apresada por los moros era “de un religioso
de San Agustín”(11), y que el turco pidió por ella su mismo peso en plata,
sucediendo la maravilla -y aquí vemos una vez más la tendencia a aureolarlo
todo con los milagros- de no pesar “más de quince reales, que es la mitad en
que su Hijo fue vendido”. Como fecha de la procesión en Madrid indica el 21
de set.; y de su culto escribe que “está venerada por los fieles con lámparas,
cera, mortajas y muchos quadros de milagros y maravillas que Dios ha obrado por
la devoción con esta santa imagen. Y aunque tiene ricos y preciosos vestidos,
siempre tiene las insignias de rescatada, que son un escapulario de la Orden, y
unos grillos. Sale el convento todos los sábados con velas blancas encendidas,
con música y chirimías a cantarle la Salve, a que asisten la Congregación de
los joyeros y tenderos con hachas blancas, gastando muchos ducados en adorno de
la capilla y altar” (12).
“Un
[milagro] empeñó a Juan Astor a ponerla y dotarla y hacerla fiesta cada año
de las más solemnes que se celebran en la Corte. Visitábala todas las noches
este devoto alemán reconocido al peligro de que le sacó, y pagóle con darle
una santa muerte. Lo que una Congregación que se dedicó a esta Señora hace
continuamente con piadosa religión se ve todos los días. Sus Altezas deseaban
ver la santa imagen. El p. Rojas dispuso
llevarla, y la tuvieron tres días en su oratorio, donde estuvo visitada a todas
horas de las personas de palacio, en quien llevaban refrigerio, moviendo a
respeto y causando ternura”(13).
En
1944 escribía J. 0. Alonso (14). “Tomó posesión la Virgen de una capilla
que había en el crucero del convento de la Trinidad Calzada, en la calle de
Atocha, mandándose construir la reja de la capilla con los hierros de las
cadenas y de los grillos de los cautivos que recobraron la libertad.
En
el año 1652 se fundó su ilustre Cofradía, celebrándose grandiosas fiestas.
Por
causa de la suspensión de las Ordenes religiosas en el año 1836, al cerrarse
esta iglesia, y después de dar varios destinos a la misma, se transformó la
iglesia en Ministerio de Fomento, trasladándose la Virgen a San Sebastián,
luego a Santa Cruz y, en 1875, a Nuestra Señora de Gracia, en la plaza de la
Cebada.
En
el año 1907 se trasladó la imagen, con los pocos congregantes, a las
Benedictinas de San Plácido, en la calle de San Roque, en que hoy se encuentra,
pero sin Congregación.
Por
último, gracias a Dios, en el bombardeo del convento, el día 17 de noviembre
de 1936, se libró la escultura milagrosamente, venerándose actualmente en el
mismo convento”.
En
octubre de 1956 publicamos un artículo sobre esta imagen en “El
Santo Trisagio” (pp. 253-54), y habiéndolo leído el p. Santiago
de la SS. Trinidad, pudo obtener que las religiosas benedictinas de San Plácido,
de Madrid, le regalaran la imagen de N.ª S.ª del Rescate. Es una pequeña
imagen, de talla en madera, “menos de media vara de alto”; y el Niño Jesús,
que antes llevaba en sus brazos, lo ha perdido. En su peana se lee: LA
MADRE DEL RESCATE.
En 1891 publicó “un sacerdote su devoto” una Novena dedicada a Nuestra Señora del Rescate, Madre de Argel, como la llamaron antiguamente los RR. PP. Tnitarios; y en la advertencia preliminar se dice: “Aunque todo tiempo es hábil para consagrar nueve días a la Santísima Virgen del Rescate, debe procurarse dar principio en los últimos días de Septiembre para concluir en el que celebra la Iglesia nuestra Madre el triunfo de huestras armas en el golfo de Lepanto”. Al fin se pone la fórmula de “Bendición de los escapularios de Nuestra Señora del Rescate”, que suponemos serán los trinitarios con la. cruz de los calzados (15).
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1.
Epitome,
ff.
89 y 125
2.
Aquí añade
Figueras, al copiar en su Chronicum al p. Bernardino: “que hoy se conserva en
el monasrerio de la SS. Trinidad de Madrid, vulgarmente llamada la Virgen del Rescate”.
3. Teatro
de las grandezas
de la villa de
Madrid (Madrid 1623) 251.
4.
Este pasaje viene copiado en el ms. 049402, p. 92, de la Bibl.
de la Ville de Marsella.
5.
Historia de los reyes godos..., por Julián del Carrillo.
Proseguida. . . por el Maestro
fray Jerónimo de Castro y Castillo, hijo del autor...
(Madrid 1624), p. 404 c.2. La 1.’ ed. de esta obra vio la luz en Burgos, a60
1582.
6. A
continuación sigue con estas palabras: “Los bienes que esta sagrada Religión
haze y ha hecho en rescatar capituos son innumerables; y sus muchíssimas
redenciones con esta deste año de mil y seiscientos y veinte y quatro en Argel,
Tetuán, en Constantinopla, y en otras partes; y las muchas que hizo nuestra
Religión desde el Reyno de Irlanda (antes que fuesen destruidas las Religiones
/ p. 4101 por los herejes) son mas de seiscientas las redenciones hechas hasta
oy por los padres Redentores desta soberana Religión de la Santíssima Trinidad
de las Prouincias de Castilla la vieja y nueua, del Andaluzía y Portugal. Y en
este año de 1618 estuuieron rescatando siete Redentores, cinco en Argel, y dos
en Tetuán; y en otros diversos años ha sucedido auer cinco o seis o siete
Redentores o más, y son
muchos los que han
padecido grandes martirios por auer ido a rescatar y saluar almas y seruir a la
Magestad inmensa”.
7.
Historia de la muy antigua, noble y
coronada villa de Madrid (Madrid
1629), lib. 3, cap. 89, p. 418.
8.
Ya hemos visto que el p. Castro y Castillo habla del día 21, y nosotros no
podemos decidir en cuál de los dos dias se haría realmente esta
procesión.
9.
Este pasaje viene copiado en el ms. 049402, p. 89, de la Bibl.
de la Ville,
de Marsella.
10. Hist.
& N.’ S.’ de los Remedios de la Fuensanta, 2.’
ed. (Madrid 1648) 63-65.
ll.
Al copiar el p. Vega al p. Granados de los Ríos omite estas palabras
12.
Tratan también sobre esta imagen ARCOS:
Vida del b. Simón
de Rojas, 1.’ P., p.
412; LOPE%: Historia,
A, c.302; y B, lib. V, p.
360. VEGA:
Crón., II 539-40.
NIÑO
DE AZCONA: Biografía
de la parr. de Sta. Cruz de Madrid 149.
El p. Aznar conoce el titulo mariano del
Rescate, pero no indica
imagen alguna en particular (Libro
de los milagros, f..46).
13.
LOPEZ, 1.c., (cf. La nota anterior)
14.
ST 25 (1944) julio, pp. 15-16.
15. Un ej. de esta Novena se conserva en San Carlino, Roma, y otro en Córdoba.
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La imagen de la Virgen del Rescate en la exposición de las Palmas de Gran Canaria