LABOR DE LOS TRINITARIOS EN EL BARRIO

“LAS GOLONDRINAS” (MEDELLIN)

 

 P. Ramón Garay

      Visto el apoyo fraternal que me han brindado muchos hermanos de la provincia y del vicariato en relación con mis servicios y proyectos en favor del barrio “Las Golondrinas” (Medellín), me ha parecido útil informar sobre todo ello a través de nuestra revista interna. Ofreceré los datos esenciales sobre el barrio y sobre las actividades sociales y pastorales.

EL BARRIO:  Actualmente se calculan en torno a 3.000 personas residentes, pero es continuo el crecimiento, pues se trata de una zona de invasión de familias campesinas desplazadas a causa de la violencia, habiendo perdido sus tierras, casas, enseres, animales, trabajos... todo. El terreno donde habitan, en una zona escarpada, la más alta de la parte centroriental de Medellín, es de alto riesgo por la inestabilidad del suelo. Todo ello hace muy difícil a estas familias la búsqueda empleo y la educación de sus hijos. El resultado es: extrema pobreza, desempleo generalizado, falta de recursos y de educación para vivir dignamente. Se conforman con lo indispensable, sin aspiraciones. Esto acarrea varios problemas: muchas madres solteras (a menudo, jovencitas de 14/15 años), jóvenes dados a la prostitución o a las drogas, etc. Los servicios mínimos, que debería aportar el municipio, tardan en llegar a pesar de que se insiste en  ello. Por tanto hay carencias serias: agua potable y alcantarillado, pavimentación de los senderos y accesos a las casas. Muchas casitas (ranchitos) son de madera.

 

LABOR SOCIAL: Los trinitarios, con la ayuda de muchos bienhechores, han puesto en pie una iglesia, locales para la educación de los niños, comedor de niños (se ofrece diariamente comida gratuita a 230) y otros espacios indispensables. Faltan, y estamos recaudando fondos para ello: una sala de velación de los difuntos; un consultorio médico y odontológico; una farmacia. También estamos fomentando cursos de costura, encuadernación y cocina. Con la ayuda de las hermanas teresianas, estamos dando cobertura de estudios primarios a los mayores de quince años que no han podido completar aún la educación básica. Asimismo todos los sábados las teresianas organizan conferencias con gente cualificada sobre formación humana y familiar.

 

LABOR PASTORAL: Los tres hermanos novicios actuales se ocupan, con mucha entrega y generosidad, de la preparación de 60 jóvenes a la confirmación; de la visita de las familias con el apoyo de un grupo de oración; de la catequesis para la primera comunión; de la formación de lectores, cantores y acólitos para las celebraciones litúrgicas. También participan todos los sábados y domingos en la distribución del desayuno a 200 niños.

Ya que estamos en el hermoso tiempo de Cuaresma, invito a toda la Familia Trinitaria a compartir con los más pobres de Medellín (que posiblemente son, entre otros, los habitantes de Las Golondrinas) cualquier ayuda económica, con el fin de ir completando los servicios programados, que son indispensables para esta gente, prácticamente olvidada de las instituciones públicas. Pensamos que los trinitarios, con nuestro espíritu liberador, hemos de procurar que nuestros hermanos los pobres, que la Iglesia nos ha confiado, desarrollen una vida medianamente digna. No se olvide que, en general, pero sobre todo, en los barrios marginados como el nuestro, las sectas desarrollan una intensa y agresiva actividad. Este es un reto para nosotros.

Aprovecho la ocasión para agradecer una vez más de corazón a todas las comunidades y religiosos particulares de nuestra provincia y de nuestro vicariato que tan generosa como calladamente han contribuído a que hoy sea una esperanzadora realidad la presencia trinitaria (misericordiosa-liberadora) en el barrio marginal de “Las Golondrinas”, de Medellín.