LABOR
DE LOS TRINITARIOS EN EL BARRIO
“LAS
GOLONDRINAS” (MEDELLIN)
Visto el apoyo fraternal que me han brindado muchos hermanos de la
provincia y del vicariato en relación con mis servicios y proyectos en favor
del barrio “Las Golondrinas” (Medellín), me ha parecido útil informar
sobre todo ello a través de nuestra revista interna. Ofreceré los datos
esenciales sobre el barrio y sobre las actividades sociales y pastorales.
EL
BARRIO: Actualmente se calculan
en torno a 3.000 personas residentes, pero es continuo el crecimiento, pues se
trata de una zona de invasión de familias campesinas desplazadas a causa de
la violencia, habiendo perdido sus tierras, casas, enseres, animales,
trabajos... todo. El terreno donde habitan, en una zona escarpada, la más
alta de la parte centroriental de Medellín, es de alto riesgo por la
inestabilidad del suelo. Todo ello hace muy
difícil
a estas familias la búsqueda empleo y la educación de sus hijos. El
resultado es: extrema pobreza, desempleo generalizado, falta de recursos y de
educación para vivir dignamente. Se conforman con lo indispensable, sin
aspiraciones. Esto acarrea varios problemas: muchas madres solteras (a menudo,
jovencitas de 14/15 años), jóvenes dados a la prostitución o a las drogas,
etc. Los servicios mínimos, que debería aportar el municipio, tardan en
llegar a pesar de que se insiste en ello.
Por tanto hay carencias serias: agua potable y alcantarillado, pavimentación
de los senderos y accesos a las casas. Muchas casitas (ranchitos) son de
madera.
LABOR
SOCIAL: Los trinitarios, con la ayuda de muchos bienhechores, han puesto en
pie una iglesia, locales para la educación de los niños, comedor de niños
(se ofrece diariamente comida gratuita a 230) y otros espacios indispensables.
Faltan, y estamos recaudando fondos para ello: una sala de velación de los
difuntos; un consultorio médico y odontológico; una farmacia. También
estamos fomentando cursos de costura, encuadernación y cocina. Con la ayuda
de las hermanas teresianas, estamos dando cobertura de estudios primarios a
los mayores de quince años que no han podido completar aún la educación básica.
Asimismo todos los sábados las teresianas organizan conferencias con gente
cualificada sobre formación humana y familiar.
LABOR
PASTORAL: Los tres hermanos novicios actuales se ocupan, con mucha entrega y
generosidad, de la preparación de 60 jóvenes a la confirmación; de la
visita de las familias con el apoyo de un grupo de oración; de la catequesis
para la primera comunión; de la formación de lectores, cantores y acólitos
para las celebraciones litúrgicas. También participan todos los sábados y
domingos en la distribución del desayuno a 200 niños.
Ya
que estamos en el hermoso tiempo de Cuaresma, invito a toda la Familia
Trinitaria a compartir con los más pobres de Medellín (que posiblemente son,
entre otros, los habitantes de Las Golondrinas) cualquier ayuda económica,
con el fin de ir completando los servicios programados, que son indispensables
para esta gente, prácticamente olvidada de las instituciones públicas.
Pensamos que los trinitarios, con nuestro espíritu liberador, hemos de
procurar que nuestros hermanos los pobres, que la Iglesia nos ha confiado,
desarrollen una vida medianamente digna. No se olvide que, en general, pero
sobre todo, en los barrios marginados como el nuestro, las sectas desarrollan
una intensa y agresiva actividad. Este es un reto para nosotros.
Aprovecho
la ocasión para agradecer una vez más de corazón a todas las comunidades y
religiosos particulares de nuestra provincia y de nuestro vicariato que tan
generosa como calladamente han contribuído a que hoy sea una esperanzadora
realidad la presencia trinitaria (misericordiosa-liberadora) en el barrio
marginal de “Las Golondrinas”, de Medellín.