INVOCACION

Pues que Tú, Reina del cielo,

tanto vales,

da remedio a nuestros males

* * *

¿Quién podrá tanto alabarte

según es tu merecer?

¿Quién sabrá tan bien loarte

que no le falte saber?

Pues para nos valer

tanto vales, da remedio a nuestros males.

* * *

 

 

¡Oh Madre de Dios y hombre!

¡Oh concierto de concordia!

Tú que tienes por renombre

Madre de misericordia;

pues para quitar discordia

tanto vales,

da remedio a nuestros males.

* * *

 

Tú que por gran humildad

fuiste tal alto ensalzada

que a par de la Trinidad

tú sola estás asentada;

y pues tú, Reina sagrada,

tanto vales,

da remedio a nuestros males