MISIONES DE MADAGASCAR

 

 

 

 Cuatro son los religiosos de nuestra Provincia que se integraron en la nueva Provincia de Madagascar:

    * Felipe Bustinza

    * Julián Cadenas

    * Eduardo Izaguirre

    * Luís Jáñez:

De ellos, Eduardo Izaguirre se reintegró en la Provincia. Luís Jáñez falleció en un accidente, en Madagascar. Y actualmente son dos los que quedan en Madagascar: Felipe Buztinza y Julián Cadenas.

Casa de Antsirabé y estudiantes

 

DESDE MADAGASCAR

          ¿Autosuficiencia económica en el Provincia misionera de Madagascar?

    Antes de nada un cariñoso saludo a todos y un sincero agradecimiento al responsable de la página Web de la Provincia, que nos brinda este medio de comunicación para que toda la Familia Trinitaria esté al tanto de la marcha de la Provincia misionera de Madagascar.

    Antes de nada, hay que partir del hecho de que en Madagascar ningún ministerio sacerdotal ni ningún apostolado es remunerado. No tienen paga ni los párrocos ni los capellanes de los hospitales y de las cárceles. Todo lo contrario, dadas las dificultades en que viven los malgaches tenemos que ayudar a las familias pobres y sobre todo a los enfermos de los hospitales y a los presos de las cárceles.

    Entonces, ¿cómo proceder para llevar adelante las obras sociales y sobretodo poder dar una formación conveniente a los más de 100 jóvenes que tiene la Provincia distribuidos en las seis casas de formación: pre-aspirantado de Tsiroanomandidy (27 jóvenes), aspirantado de Ambatondrazaka (39 jóvenes), postulantado de Amparafaravola (7 jóvenes), noviciado de Moramanga (8 jóvenes), estudiantado de Antsirabé (13 Jóvenes) y estudiantado de Antananarivo (13 jóvenes)? Tengo que añadir que además de estos 26 estudiantes tenemos otros cuatro que están haciendo el año sabático después de terminar la filosofía y otro que estudia en Gabón y al mismo tiempo ayuda al formador de allí.

    Desde el comienzo de la Provincia misionera de Madagascar las cinco Provincias de origen de los misioneros: España Norte y Sur, Italia Norte y Sur y Canadá, según lo acordado en una convención que hicimos, nos han estado ayudando con dos millones de pesetas cada una. Esta convención ha llegado a su término, pero acabamos de renovarla. Durante los próximos tres años cada una de las Provincias de origen ayudará con la cantidad de 10.000 €. Todos sabemos que esta cantidad no entra ni sale del presupuesto provincial; esta cantidad sale de las colectas de las Jornadas Misionales, de becas de estudios y ayudas de diferentes comunidades trinitarias y bienhechores.

    Pero esta ayuda no es suficiente para hacer frente a los gastos de la formación y por otra parte, esta ayuda puede terminar un día. Es por eso que estamos buscando en Madagascar mismo la autosuficiencia económica por medio de la agricultura, ganadería y talleres de madera y de hierro. Donde más hemos invertido ha sido en Tsiroanomandidy donde tenemos 200 hectáreas de tierra con eucaliptos, árboles frutales, arrozales y pastos. Tenemos una manada de 50 cebús y una granja con 70 cerdos, una descortezadora de arroz, un taller de madera y otro de hierro.

    Lo malo es que, como dice el refrán: “el que tiene una tienda que la atienda y si no que la venda”. Nos falta gente preparada para llevar adelante todo este tinglado, como diría alguno, pero estamos en ello. Queremos preparar Hermanos para que puedan llevar adelante todas estas obras y así, el pre-aspirantado podría ser autosuficiente económicamente.

    En Antsirabé tenemos una propiedad de 20 hectáreas con eucaliptos, árboles frutales y donde plantamos patatas, arroz, yuca y maíz. Tenemos además siete vacas lecheras que pronto serán diez. Por la experiencia que hemos hecho estamos seguros que esta casa-estudiantado puede ser autosuficiente a corto plazo.

    En la región de Ambatondrazaka tenemos unos cuantos arrozales que ocupándose bien de ellos, pueden ser autosuficientes el aspirantado de Ambatondrazaka y el postulantado de Amparafaravola.

    La casa-noviciado de Moramanga es casi autosuficiente ya con sus árboles frutales: naranjos y caquis. En Fianarantsoa hemos comprado 10 hectáreas de terrenos donde hay muchos eucaliptos. En ese terreno vamos a construir, ayudados por Manos Unidas, una casa de acogida o centro de reinserción para menores, chicos de 10 a 16 años que están actualmente en la cárcel, donde puedan trabajar, estudiar y redimirse.

    En la región de Maintirano, por la que hemos apostado fuerte en el último capítulo y en la congregación provincial del año pasado, tenemos también más de 70 hectáreas con eucaliptos, cocoteros, plátanos etc. Es el estudiantado de Antananarivo el que podríamos considerar “el saco roto de la provincia”. Hay una pequeña ayuda de la parroquia y el actual superior consigue estipendios de misas de Italia, pero la casa es deficitaria porque la vida en la capital es muy cara y esta casa acoge a todos los religiosos que suben a la capital por enfermedad, reuniones, compras, arreglos de coche, etc. No hemos encontrado una posible solución para que esta casa sea económicamente autosuficiente.

    Además de estas ocho casas de la Orden, de las cuales seis son casas de formación, tenemos cinco distritos de los que nos ocupamos los trinitarios, dos de ellos muy atrasados y con pocos cristianos, es decir, distritos a los que hay que ayudar también.

    Pero tenemos otros proyectos en perspectiva. En Tsiroanomandidy hemos hecho este año una plantación de mangos de varias hectáreas y también de naranjos y aguacates. Cada año plantamos unos 2000 eucaliptos. Los primeros eucaliptos los plantamos en el año 1983 y ya podemos cortar esos árboles para nuestras construcciones, para bancos y mesas de nuestras escuelas.

    Además hemos comenzado a construir una escuela-taller de madera y de hierro en Tsiroanomandidy. Los jóvenes del pueblo se beneficiarían de esa escuela taller, pero también la Provincia, porque gran parte de la madera que se empleé vendrá de nuestra propiedad. También en Moramanga podríamos poner una carpintería, ya que tenemos toda la maquinaria necesaria para ello, regalo del obispo emérito de Ambatondrazaka, el trinitario monseñor Francisco Vollaro.

    Concluyendo, puedo decir que tenemos posibilidades de una economía autosuficiente en la Provincia, pero a condición de preparar a los Hermanos como responsables de ello. Un sincero agradecimiento a las cinco Provincias de origen por su ayuda y un deseo: que todos los misionero nos sintamos miembros de la Provincia misionera de Madagascar y que todos los religiosos trinitario malgaches estén a la altura de las circunstancias. 

                                                                                                                                                              Felipe Bustinza A.