DOMINGO DE RAMOS
(Mt.21, Mar.11, Luc.19, Jn.12)

 

En el Domingo de Ramos
Cristo-Jesús es proclamado Rey…

... Las mismas piedras, vestidas de alegría,
cantaban la canción de albricias...

Y hasta el mismo sol,
celoso de tanta dicha
echó fuera todos sus brillantes
y palpitaba de emoción.

¡Qué dicha la de aquellos hombres y mujeres!:

Pudieron ver y hablar y palpar
a Jesús, el Rey de Reyes,
al Señor del Amor,
¡a Dios!.

Tú y yo, mi hermano,
somos aún más dichosos hoy día:

Porque si ellos lo pudieron palpar,
como la Eucaristía no se había fundado todavía,
en sus corazones no lo pudieron llevar.

Tú y yo tenemos más dicha
que las personas del Domingo de Ramos:

A ti y a mí, Jesús nos espera cada día,
hecho vino y pan,
en la Eucaristía...

... no para sólo tocarlo…
para darnos todo su amor,
para llenarnos de su misma Vida,
¡para vivir en nuestro corazón!

 
DOMINGO DE RAMOS
 
 
 
Entrada para la esperanza
 
Domingo de Ramos                                             Entre dos fronteras
la frontera del dolor;                    la frontera de la vida
Un camino necesario hacia ambas fronteras
Pero siempre un camino de esperanza
En el horizonte siempre está la vida
Anque sea pasando por los viernes santos de la vida
Domingo de Ramos, un día para la esperanza