FUNDACION
“BEATO DOMINGO ITURRATE”
MEDELLIN
(Colombia)
I
– UBICACION
La
Fundación está ubicada en el barrio “Trece de Noviembre”, de la 8 Comuna,
situado en las laderas del cerro Pan de Azucar, en el centro oriental de la
ciudad de Medellín. Sus servicios alcanzan también a los habitantes de otros
barrios aledaños: Llanaditas, El Pinal, Sol de Oriente, Los Mangos, Mano de
Dios (que quedó casi completamente calcinado por un incendio el 6-03-2003),
Isaac Gaviria. Una parte amplia del lugar, que con sus moderadas pendientes
atrae a pobladores de invasión, está catalogada como zona de alto riesgo a
causa de la inestabilidad del terreno y la fragilidad de las viviendas.
II
– POBLACION
El
barrio 13 de Noviembre, que cuenta en la actualidad con unos 10.000 habitantes,
está formado fundamentalmente de familias de muy escasos recursos económicos.
El 85% de los empleados con trabajo fijo (y son los menos) percibe salarios
inferiores al mínimo oficial. La mayoría de las familias proceden del campo.
Muchas de ellas son desplazadas a causa de la violencia de grupos guerrilleros y
paramilitares. Abundan los niños y los jóvenes. Entre las viviendas, todas muy
modestas, aún son numerosos los “ranchitos” hechos de tablas y de
hojalatas.
En
el plano de las creencias, si bien la mayoría de la gente se reconoce todavía
católica, hay que anotar el intenso proselitismo que desarrollan las iglesias
evangélicas y diversas sectas, que, coadyuvadas por la ignorancia religiosa que
predomina en la población, están logrando muchos adeptos y dividiendo en
consecuencia a muchas familias.
a)
Los adultos
Hay
grupos católicos de oración y misión muy comprometidos en el plano religioso
y social. Una buena parte de la población responde positivamente, con un
crecimiento humano y espiritual continuo, a los servicios y orientaciones que
les brinda la Fundación. Pero aún se detectan de forma difusa carencias
humanas y sociales, como:
Ø
analfabetismo
Ø
desempleo
Ø
machismo
Ø
disgregación
familiar
Ø
uniones
libres y parejas de hecho
Ø
prostitución
Ø
madres
solteras (muchas adolescentes)
Ø
consumo de
drogas
Ø
alcoholismo
Ø
violencia
b)
Los niños
En
tal situación la parte más débil y perjudicada es la de los niños, que
proliferan mucho debido a que casi todos los hogares cuentan con numerosa prole.
Más del 35% de los mismos nacen indeseados. Muchos rostros reflejan tristeza,
miedo, hambre de afecto.
Los
males principales que afectan a muchos de ellos son:
Ø
maltrato
infantil
Ø
violencia
intrafamiliar
Ø
desnutrición
Ø
carencia de
afecto
Ø
falta de
educación
Ø
trabajo
infantil
Como
consecuencia de todo ello, muchos niños asumen conductas de:
Ø
resentimiento
Ø
agresividad
Ø
poca
tolerancia
Ø
baja
autoestima
Ø
bajo
rendimiento académico
Ø
timidez e
inseguridad
c)
Los jóvenes
Hay
grupos juveniles bien orientados socialmente, que reciben una sana educación
humana y religiosa. Pero no son pocos los que se dejan arrastrar por ciertos desórdenes,
como:
Ø
prostitución
Ø
drogadicción
Ø
apartenencia
a grupos violentos
Ø
libertinaje
sexual
Ø
abandono
del hogar familiar
Ø
pillaje
d)
Grupos violentos
El
problema dramático de la violencia generalizada en toda Colombia tiene especial
arraigo en los barrios periféricos de Medellín, disputados (con fines ilícitos:
narcotráfico, prostitución, estorsión a los comerciantes) por grupos de
milicianos de las diversas formaciones guerrilleras y por bandas locales de jóvenes
armados.
Ello
genera diariamente:
Ø
enfrentamientos
Ø
amenazas
Ø
secuestros
Ø
asesinatos
Ø
atracos
Ø
inseguridad
y miedo en la población
La
impunidad de tales delitos supera el 90% de los casos.
III
–
PRESENCIA TRINITARIA
La
presencia de los trinitarios en Medellín inicia el año 1972 en el barrio
Enciso, cercano al nuestro. En seguida se interesaron por las familias situadas
en la zona descrita, que vivían prácticamente olvidadas de las instituciones
civiles y eclesiásticas. Posteriormente, el P. José Azpilicueta dio comienzo a
dos obras de gran envergadura: la construcción de una iglesia y una vivienda en
el barrio Llanadas (hoy sede de la parroquia de La Natividad de Nuestra Señora,
regida por los trinitarios), limítrofe a Trece de Noviembre, y la edificación
de las primeras estructuras de la Fundación (iglesia y escuela). Eran tiempos
en que el barrio carecía de los servicios elementales: pavimentación, luz,
alcantarillado, agua potable, etc.
A
partir de ahí tanto la situación material como los servicios prestados por la
Fundación han experimentado un incremento constante. Las autoridades
municipales y otras instituciones, solicitadas por los trinitarios, han aportado
mejoras consistentes en lo que atañe a infraestructuras y a la escolarización
del barrio, cuya población ha ido en continuo aumento.
A
tales mejoras, como es de suponer, han contribuído eficazmente con su trabajo y
colaboración las personas residentes en el lugar. Así, hoy muchas de las
viviendas, siempre pequeñas y modestas, son de ladrillo y cuentan con los
servicios mínimos de luz y agua corriente (algunas hasta teléfono); hay
alcantarillado; la mayor parte de calles y caminos están pavimentados; se
dispone de medios públicos de transporte; no faltan algunas canchas de uso común;
existe ya un colegio público donde se imparte la enseñanza primaria y
secundaria (en total son unos 3.000 alumnos).
La
Fundación promueve una creciente conciencia ecológica en la población, que se
refleja, por ejemplo, en las siguientes iniciativas: la plantación de más de
mil árboles; la creación de un parque de esparcimiento; el cuidado y la
limpieza de los varios espacios comunes.
Las
obras principales promovidas en los años pasados por el P. José, con el apoyo
de toda la comunidad trinitaria, se extienden en un espacio de 3.000 m2
y son las siguientes: iglesia; casa cural con doce habitaciones y varios locales
para encuentros y servicios varios; casa donde desde el año 1987 reside una
comunidad (4 miembros) de religiosas trinitarias de Valencia; escuela y comedor
para niños; guardería infantil; amplio patio o cancha cubierta para
actividades múltiples deportivas y culturales; biblioteca. En terrenos cedidos
gratuitamente, se levantan asimismo la casa de los Misioneros de la Caridad (con
ancianato y escuela para jóvenes desadactados) y el colegio público Sol de
Oriente.
IV
– PRESTACIONES SOCIALES Y
PASTORALES
Los
padres trinitarios, cuya casa noviciado se asienta en la parte alta del barrio
Boston, y las hermanas trinitarias, residentes en el ámbito de la Fundación,
aseguran los siguientes servicios sociales y pastorales:
ü
apadrinamiento
de 350 niños
ü
capacitación
en primeros auxilios (dos grupos de 25 y 18 personas)
ü
grupo de
panadería (60 padres)
ü
grupo de
belleza y peluquería (25 madres)
ü
grupo de
alfabetización, niveles 1 y 2 (53 madres)
ü
grupo de
formación familiar (30 madres)
ü
grupo de
corte y confección (27 madres)
ü
grupos de
recreación dirigida: microfútbol (37 niños), danzas (80 niños), pintura (85
niños), teatro (20 niños), música (25 niños).
Ø
a construir
viviendas
Ø
con la
distribución semanal de 340 bolsas de alimentos (“mercados”)
Ø
con la
entrega de ropa y calzado en buen uso
Todas
estas prestaciones son financiadas con ayudas recibidas de la Familia Trinitaria
y de varias instituciones civiles.
V
– MIRANDO HACIA EL FUTURO
Además
de ir potenciando los servicios señalados de acuerdo a las necesidades de la
población, siempre en aumento, se ve la conveniencia de trabajar mayormente por
la:
Ø
Formación
humana y cristiana de la gente, capacitándola para ser artífice de su propio
crecimiento. Entre otros objetivos, se pretende una mayor tolerancia en la
educación de los hijos y la formación en los valores fundamentales de la
persona: respeto, diálogo, comprensión, escucha, espíritu de servicio, amor a
la paz, sentido de superación, autoestima.
Ø
Promoción
de la unidad familiar.
COLOFON
Todos
los servicios citados, en su conjunto, están contribuyendo de forma sensible a
crear una cultura de paz y sana convivencia, frente a la cultura de muerte,
violencia y egoismo que, por desgracia, aún domina en la mente de no pocos
ciudadanos.
Toda
la labor que, desde los comienzos, desarrollan los trinitarios y las trinitarias
a través de la Fundación Beato Domingo Iturrate obedece –es nuestra profunda
convicción- a los postulados del carisma redentor-miericordioso de la Orden de
la Santísima Trinidad, fundada hace ocho siglos por san Juan de Mata y
reformada hace cuatro por san Juan Bautista de la Concepción.